Esta es la historia de un oficio. Pero es la historia, también, de cómo la historia de un oficio se convierte en la historia de una familia; de cómo surge eso que se llama tradición, eso que sólo es posible cuando echa sus raíces en el tiempo, esa especie de lección hereditaria e inevitable que se transmite de generación en generación. Ésta es la historia de un oficio que echó sus raíces en una familia hace ya 80 años: Joyería Schumacher.

En 1936 su fundador Hermann Schumacher abrió las puertas de la primera sede de la Joyería Schumacher ubicada en pleno centro de Bogotá, calle 17 con carrera séptima y allí nace el primer taller de diseño. Treinta años más tarde abre una nueva sede en el barrio Chicó; en ese momento el taller de diseño ya está totalmente consolidado con la creación de líneas que ya tienen el carácter de la casa.

Actualmente, tiene sede en el Centro Comercial Hacienda Santa Bárbara (Local C215) y en el Centro Comercial Andino (Local 262), donde continúa la tradición de familia y la pasión por el arte de la joyería.